En el marco de la Microcredencial Universitaria en Fundamentos de Análisis de Ciclo de Vida (LCA) y Gestión Ambiental en Sistemas Agroalimentarios, organizada por la Universidad de Salamanca dentro del proyecto europeo LCA-CARE, Neyva Martínez, fundadora y directora de Ypsilon EcoOlive Horizon, compartió su visión sobre los grandes retos y oportunidades del sector del olivar 🌿.
Los desafíos estructurales del olivar
Durante su intervención, Martínez destacó que la limitada capacidad de las orujeras puede generar un efecto dominó en la cadena de valor. Cuando estas instalaciones no pueden procesar aproximadamente el 80% del subproducto generado, las almazaras se ven obligadas a paralizar su actividad. Esta dependencia industrial, unida a la falta de rentabilidad y al relevo generacional en el campo, amenaza la sostenibilidad económica del sector.
“El modelo actual solo aprovecha el 20% del olivar: el aceite. El 80% restante se considera residuo, generando costes y afectando la sostenibilidad”, explicó Martínez. Su análisis pone sobre la mesa la necesidad urgente de innovar y transformar el modelo productivo desde un enfoque de economía circular ♻️⚡.
El potencial de los subproductos del olivar
Martínez subrayó el enorme valor que esconden los subproductos. Por ejemplo, las hojas de olivo contienen compuestos antioxidantes como hidroxitirosol, oleocantal y oleuropeína, utilizados ya con éxito en complementos nutricionales y cosmética. Además, ramas y restos vegetales, que hoy se queman generando emisiones de CO₂, pueden convertirse en bioplásticos sostenibles.
Otras oportunidades incluyen:
- Compost natural para mejorar la fertilidad del suelo.
- Tratamiento de aguas para obtener materiales absorbentes.
- Biomasa y biogás como fuentes de energía renovable.
España produce aproximadamente el 40% del aceite de oliva mundial, pero aún no aprovecha plenamente el potencial de sus subproductos. El desafío —y la oportunidad— consiste en integrar estas nuevas líneas de producción rentables dentro de las propias almazaras, cerrando el ciclo de valor del olivar.
Economía circular en acción
El proyecto de Martínez no solo propone ideas: demuestra cómo aplicar el análisis de ciclo de vida (LCA) en la práctica empresarial para hacer la actividad agroalimentaria más sostenible. Gracias a la valorización de subproductos, es posible generar nuevas oportunidades de negocio y reducir el impacto ambiental, mostrando un camino viable hacia un sector del olivar más resiliente y circular.
Este enfoque conecta los desafíos estructurales, el potencial de innovación y la economía circular, mostrando cómo la transformación del sector puede ser rentable, sostenible y replicable en otros sistemas agroalimentarios.



